![]() |
Y así lo recuerdo yo... |
Este año hemos empezado con las extraescolares...de las serias, de las que crean afición, de las que requiere desplazamiento en coche y horas muertas esperando (con el peligro de pasar por Amancioland y descuadrar las cuentas)...este año vamos a ballek.
Sí, acabamos de empezar y ya estamos ensayando la función de Navidad que será, atentas señoras, en la Gran Manzana.
Según Berrinches, y no le contradigan que es de fácil ídem, la función de ballek la harán en la Gran Manzana...
-Cariño, ¿no será en el Gran Teatro?
-Noooo (berreado, of course), en la Gran Manzana!!!!
Y sabéis qué os digo...que si hay que ir, se va y punto.
Mientras las espero recuerdo, porque está grabado a fuego en mi borreguil memoria, mi época de danzante, allá cuando una era infante y tenía la ilusión de ser contorsionista, milagrito de dios mediante.
Cuando era niña, pensaba que las medias, el mallot (porque sólo tuve uno) y mis super bailarinas harían que por una puñetera vez en la vida mis rodillas tocaran suelo mientras hacía la mariposa...o que mi pierna alcanzara los 90 grados de inclinación, paralela y pegadica a mi oreja y que acto seguido, en un grácil salto en el que cruzaba y descruzaba tres veces tres las piernas, cayera al suelo en una apertura en diagonal de piernas tan perfecto como nada doloroso.
Está de más decir que no lo conseguí...pero lo aclaro por si hay algún iluso en la entrada.
No me borré porque para fin de curso preparábamos un baile y vestiríamos unas faldas de raso y tul que quitaban el sentío...y para qué negarlo, porque tengo más moral que el alcoyano...y aun a veces, sueño con hacer la voltereta lateral. En días de sueño tonto, hasta con hacer el pino puente.
Porque no, nunca jamás, he podido dar una voltereta sin tener el convencimiento que mi cuello se partiría en cuatro...o en cinco si es menester.
Sí queridos lectores, soy la niña a la que le dolía la barriga cuando hacía gimnasia, fui la niña a la que le temblaban las canillas cuando veía una colchoneta en el gimnasio, por no nombrar al potro y a la madre que lo parió, que debió ser la yegua.
Gracias a los genes, mis hijas han heredado una gracilidad en los movimientos que evidentemente viene por vía paterna, al que no me imagino en mallas y tutú, pero qué narices, de él lo han heredado.
En próximas entradas, contaremos el devenir de los ensayos y los nervios maternales ante el debut de las bailarinas de ballek.
Bienn!! Ha vuelto!!
ResponderEliminar;)
EliminarYo era de las tuyas en gimnasia...y luego voy y descubro que el patinaje sobre hielo me flipa, si es que...
ResponderEliminarTienen que estar divinas en sus clases! Como para no estarlo si debutan en la Gran Manzana, jajajaja!
Muas!
Pues reconozcamos que a la gran mayoría siempre les ha gustado gimnasia....De momento yo no he encontrado deporté que me encante...seguiré en la búsqueda.
EliminarBueno, bueno, en la Gran Manzana!! Genial!!
ResponderEliminarMira que mi madre intentó apuntarme al ballet y yo que no y que no. Ay chica! ahora luciría así tan tiesita y tan poca grasa, jajaj.
un beso
Mi madre nos apuntó porque teníamos los pies planos y en ballet se hacen muchas puntillas...Confieso que le puse empeño...pero pasión ninguna, las cosas como son.
EliminarAjajjajajja! Te echaba mucho demenos
ResponderEliminarNosotras también vamos a ballek este año, no quiero que la niña se amorcille como su madre, por mi que no quede!
Besitos
Yo suspendí gimnasia ;)
Tu niña tiene tipin de bailarina, tiene que ser buenísima. Un beso!!
EliminarSe te echaba de menos :P y que lujazoooooo yo quiero que Critter vaya a Ballek
ResponderEliminarHola guapa...y enhorabuena!!!!!!! Aunque para eso paso por tu genial blog y te comento lo que me alegra tu estado....
EliminarMi hija también quiere ir a baile, pero solo porque van sus amigas. Este año no ha tocado pero para el próximo lo mismo la apunto, porque la pobre ha heredado mi torpeza innata y lo mismo la cogemos a tiempo y se salva de acabar con la cadera soldada como yo, jjjj
ResponderEliminarBesitos hermosa
Si el ballet cura la torpeza me lo dices, que me compro un tutú y lo intento otra vez XD
EliminarYo en gimnasia era un pato y sin embargo el bailoteo se me daba muy bien. Yo creo que lo de la gimnasia era porque no le veía yo el sentido a hacer todas esas cabriolas sin intentar manifestar una emoción. Yo es que era muy artista...
ResponderEliminarPues ya nos traerás fotos de la Gran Manzana. Abrígate, que ya debe estar haciendo frío por esos lares. Jajaja. Besotes!!!
Por lo que estoy leyendo tenemos todas más de un nexo de unión...un besazo
EliminarMadre mía!!! El post muy bueno pero ahora quién me quita a mí de la cabeza la imagen de tu Santo en mallas y tutú????
ResponderEliminarJajaja M A L A qué lloro de la risa si lo pienso.
EliminarYo tambien fui pésima en la gimnasia del cole, hasta odiar el deporte, pero mis tortuguitas se han decantado por el patinaje artistico... sorprendidas me tienen!!! Hasta copas nos hemos llevado a casa... Menos mal que estan los genes paternos!!! Como bien dices...
ResponderEliminarQué vivan los genes paternos!!!!
EliminarPuff esa sensacion del gimnasio la recuerdo y me viene igual, con decirte que un dia corri como una posesa y me comi la malla de la pista de voleyball porque no la vi...que tristeza. Espero que chewy tambien sea como las tuyas y salga a su padre :)
ResponderEliminarMe chifla el ballek ;)