11 de abril de 2013

El ombligo


Si son Adán y Eva, el hecho de descubrirle el ombligo me  tira los palos del sombrajo.

Mi madre siempre cuenta entre risas la conversación que tuvimos una prima y yo cuando teníamos la friolera de tres y cuatro años, ella, que era más pequeña que yo, me confesaba tener un agujerito en la barriga, y una, que siempre ha sido empática y avispada a partes iguales, le confesaba con los ojos como platos y la boca abierta, que también lo tenía, como si aquel hubiera sido el descubrimiento más maravilloso jamás manifestado...evidentemente llevaba meses sospechándolo...

Ese agujerito es la conexión física que te sellará de por vida con la que te parió, que no siempre será tu madre.

Durante nueve meses será cordón que se usará como cuchara para darte de comer, sin gilipolleces y sin aviones ni coches que entran en cocheras, porque sí señores, gracias al ombligo, entre otras muchas cosas, el niño en el útero materno se deja a la naturaleza, sin pedorretas...y si su madre come pollo, pollo, y si come coles, coles...ya si eso le propinará unas patadas donde más le duela a la madre, cien mil veces más efectivo que el gotelé de papilla, ¿no os parece?

El resto de nuestros días será una cicatriz, que te servirá en tus primeros años de vida para confesar su descubrimiento, más tarde para llenarlo de agua cuando te bañan, para encalar canicas o para hacer de boca si se pinta usted unos ojos en la barriga, yo que sé...pero cuando llega la edad adulta, en esta pequeña parte del cuerpo, a determinadas personas se les desarrolla una cualidad más insoportable que extraña.

Si señor, donde unos albergan pelusillas, para otros es su punto de apoyo ¿o donde se creen que se equilibra un ego desarrollado de más? Evidentemente en el ombligo.

El ser humano es una caja de sorpresas, y aunque, en principio, físicamente todos tenemos la misma cantidad de órganos (o casi todos), no nos regimos por el mismo.

El español, idioma fácil y lógico para todo castellanoparlante que se precie, tiene en su haber calificativos para todo tipo de persona regido por un órgano: el cerebrito lo estará por el cerebro; el visceral por las vísceras; el apasionado le puede el corazón... ríete que a los menudillos los llamen partes blandas...partes fuertes deberían llamarse.

Pero para el egocéntrico que sufre de ombliguitis, todavía no existe adjetivo corporal, bastante tienen con lo suyo, pensará la Real Academia...

Pues bien, los que se rigen por el ombligo tienen ese gran defecto, pensar que el mundo gira alrededor de él mismo, y no hay más vista ni más dicha que contemplarse el agujerito y de soslayo rápido, lo que pase por su costado.

Este tipo de personas no reconocerán un error. Jamás. Les tiraría el ombligo para dentro de tal forma que se crearía un agujero negro en lo que antes era su presencia humana, por lo que estar cerca de un ego tan centrado en si mismo resulta dañino, incluso tóxico...no quiero pensar si se creara un vacío oscuro...quién sabe, lo mismo tras la implosión se encontrara el tan buscado Bosón de Higgs...

No encuentro remedio alguno para el que lo sufre de cerca más que alejarse lo máximo y confiar que el bosón se lo trague...porque no creo que nada tenga más peligro que un egocéntrico poderoso...¿recuerdas en torno a qué gira su mundo? Pues eso. Cuidadito que andan muchos sueltos...





13 comentarios:

  1. Muy buena descripción hija mía, cada vez me encuentro más especímenes de este estilo, ahora cuando los vea me acordare del Boson jajajajaj, yo también haría un agujero con ellos :)

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    1. Ains...si es que hay unos egos que dan un asquete más grande...
      Besazos!!

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  2. A mi tampoco me gustan nada este tipo de personas que por otro lado, nos rodean de manera alarmante.

    Esta claro que lo que no quieres para tí no lo quieres para los demás. Eso es otro punto flaco en nuestra sociedad.

    ¡Y tantos que si hiciéramos una lista sería inmensamente larga! Me ha gustado mucho tu post. Besos.

    www.sobrevolandoloscuarenta.blogspot.com

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    1. Pues soy muy de aplicar en mi vida esa regla, lo que no quiero para mí no lo quiero para los demás...por eso creo que me puede encontrarme con ese tipo de personas que no ven más que su propio interés, por encima de lo que sea...
      Muchas gracias por seguir y voy pitando a tu blog...yo también sobrevuelo esa cifra, jeje.
      Besazos!

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  3. Me has recordado a unas cuantas personas de mi entorno y son bastante inaguantables, la verdad... Yo reconozco que adoro mi ombligo pero no por eso voy a olvidarme del resto de ombliguitos que circulan por ahí. Besotes!!!

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    1. Es que lo malo abunda y lo bueno escasea...
      Abrazos!!

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  4. Me ha encantado, gran descripción. Me he llegado lo del ombligo para alimentar al peque, si yo hubiera podido seguir así, unos años, me hubiera ahorrado muchos disgustos.
    Lo de las pelusillas genial.
    Y contigo, en que hay mucho ombligo con patas, realmente cansinos.
    Besos guapa

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    1. Eso pensaba yo cuando eran bebés...tras seis años de pesadilla a la hora de comer o cenar ahora lo hacen de maravilla, me siento a verlas comer por el gusto que me da...que no se les pase...
      Lo de las pelusillas fue una cochinada, jeje
      Besazos!!

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  5. No se puede reimplantar la alimentación por vía umbilical, por el Santo Creador!!! tengo pendiente post de lo buen comedor que es NiñoNinja (léase con la misma ironía con la que yo escribo).

    Boson, jajajja me ha encantado y pelusilla ombliguera, me ha puesto a dar saltitos de la risa…

    Un besazo

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    1. Como le digo a Vanina, mis hijas han empezado a comer bien esta Semana Santa, no me preguntes porqué, hasta tienen hambre!!! estoy alucinando en colores, encantada, maravillada ...
      Besazo gordo a mi príncipe!!!!

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  6. La empatia infantil me ha encantado :) Los que solo se miran al ombligo, pues en Viena abundan curiosamente (incluso entre los austriacos en general los vieneses son conocidos como tales), y a mi me superan. Mas cuando vas con la peque y menos ayudarte en algún momento con el carro o alguna cosa, te miran por encima del hombro o con mal gesto si el carrito se mueve un poco con el frenazo del autobús y les toca. Así que si haces el agujero avisa por favor :) Un beso y buen fin de semana

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    1. Vaya, no conocía esa faceta de los vieneses...la verdad es que es algo que no soporto, me supera encontrarme con egocéntricos...y como comentaba, si tienen algo de poder en su entorno llega a ser insoportable...saca lo peor de mí.
      Buen finde guapa!!

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  7. Ays Yolandica cuanta razón en tus palabras!! Si parece q estas hablando de mi entorno laboral,tanto ego por ahí suelto no trae nada bueno,asi q me sumo a tu causa a ver si entre todas podemos acabar con esa indeseable especie!! ;-)

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