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Ay qué calor - qué calor tengo. |
La primavera insiste en traernos calores más propios de verano e implanta dos normas: el fin de semana playero y aparcar sombrilla y bártulos en cuarta fila de orilla.
El agua todavía te deja los labios morados y te dispara el reflejo pilomotor, pero en esto consiste el primer baño, en el triunfo de las ganas sobre la intolerancia al calor de tu cuerpo.
Un simple barrido visual te llevará a detectar diversos grupos de madres, en su trajín playero y nivel de estrés distinguiremos varias especies:
MADRE DOMINGUERA
Esta madre es la madre por excelencia del domingo y la fiambrera.
Normalmente, y esta es una regla sine qua non, la madre dominguera va SIEMPRE acompañada por el macho de su especie, el padre dominguero. Suelen acudir a la playa en flagoneta, transportar los enseres playeros requiere un buen maletero. Donde otros llevan sombrillas, la madre y el padre domingueros llevan cenador portátil. Bajo la carpa, dispondrán del gran espacio sombreado en tres espacios:
-mesa pa almorzar-comer-merendar y cenar (de ahí la razón del cenador).
-barca sobre la que dormirá la siesta el pápa.
-despensa (agrupación de neveras portátiles)
Se puede decir de ellos, desde mi humilde visión, que son los que más a fondo vivirán el día playero, y digo fondo porque tiene una terrible manía, hacer agujeros en la arena, creo que con la intención (por las ganas y esfuerzo puestas en ello) de llegar a Australia vía centro de la Tierra. Nunca NUNCA volverán a rellenarlos. Cuidado, por lo tanto, feliz caminante playero oteador del horizonte, porque en un mal paso te plantas en el país de los canguros.
Esta familia lo suele hacer todo a lo grande, por lo que no se extrañen de la dimensión de los juguetes de sus churumbeles. Además de la barca que servirá de cama al pápa, traerán porterías, redes de voleibol, cometas y cualquier cosa que haga ruido y sea grande.
Si bañándote en la orilla encuentras varias esferas negras no creas que son balas de cañón de alguna fragata hundida del siglo XVII, serán varias sandías puestas a refrescar con el vaivén de las olas.
A evitar en varios cientos de metros si tu intención es relajarte con el dulce son del mar.
MADRE PREPARADA
La madre preparada es la que baja a la playa cargada como una mula. Esta madre en su anterior vida fue sherpa. En cierta forma envidia a la dominguera ya que tiene porteadores, que son: la flagoneta, el marío y los churumbeles.
Pero madre preparada también es madre abnegada, así que, aunque envidie a la madre sunday no lo dirá. El macho de esta especie suele ir cargado de periódico y silla, sobre la que estará el resto de su durísima jornada.
Madre mula, llevará en una mano la silla sobre la que piensa, ilusa, descansar. Sombrilla bajo la que guarecerse de los terribles rayos del sol, bolsa hasta los bordes de toallas. Bolsa hasta los topes de cremas, ordenadas de menor a mayor factor de protección y clasificadas por la zona del cuerpo a proteger. Bolsa de juguetes playeros. Bolsa de ropita seca. Bolsa-nevera con tuppers con sandía recién cortadita y botellitas de agua. Bolsa con algun libro, bolsita con crema antipicaduras de medusas, barrita de árnica, crema antipicaduras de insectos varios incluida la gaviota cojonera, toallitas húmedas y alguna que otra revista.
Ella y sus retoños siempre lucirán blancos-azulados; llevarán gorras, ella visera. Inexplicablemente la arena no se les pega.
Jamás hacen agujeros, como mucho castillos que alicatan con conchas de la orilla.
No suelen estar más de dos horas y evitan las horas centrales del día.
MADRE HIPPIE
Madre hippie suele bajar con una sola toalla que servirá para secarse y sentarse los niños y ella mismamente. Llevará dos bolsas, una con los juguetes playeros de los niños y otra con pipas, revista, manzanas y un ipod. Como es hippie, puede ir acompañada por el macho de la especie y puede que no. No se estresa, no le molesta la arena y no sufre por los rayos de sol. Como ser precavida no está reñido con ser hippie, en casa y media hora antes se han aplicado la crema protectora, por lo que se evitan el peeling de arena a la hora del restriegue cremil y que todo lo que vuele o se suspenda en el aire se pegue a su pegajoso cuerpo.
Cuando aprieta el calor y el hambre se van a casita.
Sinceramente, creo que es la que más disfruta de la playa, es evidente que no me incluyo en este grupo, pero lo valoro.
NEO MADRE
Neo madre es aquella que peca de madre novata. Como madre novata que es, hará estupideces con su primer retoño que jamás volverá a hacer con el segundo, y es que, en cuestiones maternales, la experiencia es una grado.
Neo madre bajará a la playa con neo padre, el bebé, los neo abuelos (solo si son neo), los neo tíos (insisto) y un mundo de diversión en varias bolsas metidos: tales como piscinita, cubito, rastrillos en forma de estrellita de mar, regaderita, palas con pececitos de colores, moldes de TODA la fauna y flora del mar, varias toallas tamaño familiar para el que bebé pueda retozar sin pisar la arena, pañal-bañador y demás inventos. La misión del bebé será alcanzar la arena, cogerla entre sus deditos e intentar probarla, le gustará.
El despliegue, más propio de una ludoteca marina, se recogerá a la escasa media hora de llegar, con neo madre apunto del colapso porque bebecito se ha comido, en un descuido, un poco de arena.
Pobre neo madre cuántas dudas tiene.
MADRE NEGADA
Dícese de la madre que llega cargada de bártulos, sombrillas y bolsa pero que deja los imprescindible en casa:
-Ay va, los niños!!!!!
PD 1: Esta entrada es fruto de una mañana de estudio visual y una tarde de exageración literaria. Es posible que no te veas identificada, tranquila, eso es porque no has estado delante de mí, pero queda veranito, tiembla...
PD 2: Si te ves identificada, disfruta de tu día playero y no te dejes amedrentar por una sutil crítica.