3 de noviembre de 2011

Metamorfosis.


                                    

By Yolandica
Hola a todos, 
¿Recordáis la calabaza del otro día? Pues aquí esta una muestra, soy la reina de la repostería. En cuestión de unos minutejos de ná y después de casi tres harakiris conseguí hacerle una cara monstruosa a las calabazas ¿y con su interior qué hice?, pues esto, bizcocho de calabaza, quienes lo probaron entraron en éxtasis, no me extraña, en cuestión de metamorfear un ingrediente normal en una maravilla de la bollería no-me-gana-nadie.
Hablando de metamorfosis, ¿pensabas que solo las ranas la sufrían? Yo he descubierto mi eslabón perdido, sí queridos, no es el mono, o no solo, provengo de las ranas, sí, queridísimos embabiados, de  un vulgar batracio, y no solo he llegado a esta conclusión porque cuando me sienta algo mal recupero el color verde, así, sin esfuerzos, además tengo un don especial para cambiar.

Ejemplos varios:
- La encantadora novia de tu hijo------------------------------(tras la boda)-----tu nuera.
-La horrible cara nada más levantarte----------------------------(chapa y pintura)---------tu rostro.
-El dulce humor matutino------------------------------------(día de perros)------------guau, guau.
-La encantadora chiquilla con la que tu marido se casó------(tras la boda)----------tú misma.
-La dulce madre que sirve la cena a sus crías-----------(tras varios pases y tres banderillas)--- ogro toreado.

También tengo otra cualidad soy:
 Técnico en idas de Malaguita a Malagón.
Ser capaz de cambiar tú maravilloso trabajo por la mierda más grande pinchá en un palo en plena revolución de hormonas, o sea, después de parir, no es un mero cambio de trabajo, es una metamorfosis . De creerme la leche a pegarme la leche "el siglo". Para esto hay que valer, y supongo, que con la cabecica tan pequeña que tiene una rana, la inteligencia es proporcional, de ahí que a mí, por genética, no se me pueda pedir más, desciendo del batracio, qué le voy a hacer.
Mujeres del mundo, no toméis cambios decisivos después de parir o en plena revolución de hormonas, meditadlo con la almohada, con las neuronas independientes no adscritas al sindicato de la hormona T.P.M.H (todo por mis hijas) o directamente no penséis ni actuéis hasta recuperar tu estado mental normal, o sea, un año y pico
Tengo momentos taaaaan positivos, taaaan extraños, que pienso que el destino me puso la metamorfosis de trabajo por algo en  mi camino. Hay otros días, yo llevo creyendo en esto unos cuantos meses, que mi destino es un cabrito que no para de ponerme la zancadilla, y yo, como buena humana (y encima descendiente de la rana) cayendo cada vez que me la pone. En mi otra vida tuve que ser muy mala, malísima, tuve que ser mínimo Diana de V, Ángela Chaning, Cruella de Vill o la novia de Chuky.

En fin, terminaré mi entrada de hoy (por cierto, positiva, alegre y agradable) con algo dulce, mi bizcocho de calabaza y mi retrato. Y jurando cual Escarlata, con un puñado de azucar glass en mis manos , mirando al cielo y con voz desgarrada casi rota por el dolor-tan-grande-de-mis-adentros diré:

"A Dios pongo por testigo, a Dios pongo por testigo, que no lograrán aplastarme, viviré por encima de esto y cuando haya terminado, nunca volveré a saber lo que es un mal cambio, ni yo ni ninguno de los míos, aunque tenga que estafar, que ser ladrona o asesina A DIOS PONGO POR TESTIGO QUE JAMAIS VOLVERÉ A TOMAR MALAS DECISIONES " 
(sí, ahora suena esa canción...)




Croac, 

EN BABIA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada