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28 de junio de 2012

Paquita Cuchillos & Catnita Woman.




Se encontraba Paquita nerviosa aquella mañana de junio.

Había quedado con su gran amiga.

La cita en un hotel cualquiera, donde con puntualidad inglesa, sprint de plusmarquista y nervio cojonero, llegaron dispuestas a regalar su atención geriátrica a la "Charla Batamanta".

A cambio, un bocadillo de loncha de salami y una funda de almohada de borreguillo de pura lana virgen, que pensaban estrenar esa misma noche, aun a riesgo de que una sofoquina las ahogara en sus propios sudores.

La gran amiga se llamaba Encarnita, su tinte tono violín, su carro de estampados geométricos con sillita incorporada para los momentos de cansancio repentino, su nieto el Kevin y como objetivo vital encontrar el duro por cuatro pesetas, estaba segura que un día, no muy lejano, lo encontraría.

Encarnita era buena, tanto como Paquita, tan sólo tenía un defecto, tenía facilidad para la caída libre y el posterior descalabre.
Sí, Encarnita era torpe, pero había aprendido a vivir con ello. Gustaba de hacer ultradeslizante el adoquín más poroso, encontrar piedra para tropezar donde sólo había arena y hallar desniveles en pavimento uniforme. Así era ella, le gustaba vivir al límite,  al límite del quemecaigo y el mehecaído, al grito de hala!.

Embriagadas de salami salían Paquita y Encarnita, cuando observaron horrorizadas el interior del carro y de sus monederos...

-Paquita, nos han endrogao!!
-O eso o nos han hipnotizado!!! Llevamos batamantas para toda la familia!!! En pleno junio!!! Y sin rebajas!!!

Precavidas que son y temerosas de un mal mayor, pusieron rumbo a la farmacia más próxima para tomarse la tensión y decidir qué pastilla se pondrían debajo de la lengua, si la azul o la amarilla...

Ya allí, una amable boticaria las atendió de maravilla, las tensionó, atendió sus consultas sobre la pastilla a tomar y les regaló un consejo ( y ya saben que a Paquita se le gana por la oferta y la ocasión):

-No olviden hidratarse y no se esperen a tener sed!!! Y coman mucha sandía!!!!- les decía la vivaz muchacha mientras se despedía alegremente de las dos ancianas desde el quicio de su rebotica.

Recobrada la tensión estipulada a sus arterias, las dos antaño-mozas, se pusieron de camino, carro en mano, para intentar hacer negocio del stock de batamantas adquirido, mientras comentaba la extraña afición de la dulce farmacéutica por las figuras de raticas orejonas...

Tras tres tropezones y cuatro caídas de Encarnita, a Paquita, en un derroche de generosidad sin igual, se le ocurrió qué hacer con su cargamento. Entró  en la primera tienda de deportes que encontró y cambió todas sus batamantas por unos pies de gato del número 35.

Emocionada por el gesto de su amiga, se dispuso Encarnita a probarse aquella maravilla de la tecnología podal. Y en plena epifanía y al grito de Marramiau!, se transformó en una gatota de mono de cuero y mirada de lince.

Desde entonces Encarnita es Catnita Women y como el lince, una especie protegida.

No hay noche que no salga por los tejados de la ciudad. No hay superficie, lisa o rugosa, resbaladiza o adherente, horizontal o vertical que se le resista...bueno, seamos francos, se sigue cayendo pero que conste que lo hace por vicio y pereza de quitarse el hábito.

Duerme tranquila la ciudad, ajena a los peligros que la acechan, velando por ella dos ancianas, dos, luchan por el bien de la población, cegada por el sedante oeoe utilizado contra la dolorosa enfermedad deliva.

Si ya en noche oscura, oyen un gato maullar, no lo duden, será Catnita mirando el reflejo de su permanentada amiga proyectada en la Luna, mientras propina zarpazos a la deliva y a los que se les ocurrió subirlo.




Marramiuauuu!!!!!







Dedicado a mi boticaria preferida.










25 de enero de 2012

En el país de los idiotas.

Esta mañana me he levantado con esa sensación. Vivo en el país de los idiotas, y después de esta reflexión he apagado la radio, que desde hace años, me acompaña en mis primeros minutos de conciencia matutina. Con cuatro noticias (y creo que exagero) he tenido suficiente. Mañana no la pondré.

Llevo varios días plof, no, llevo varios días pl-OFF y como terapia me he aconsejado a mí misma, por el bien de mi humor (al que echo de menos y espero que no me abandone, aunque yo ahora mismo lo haría) aislarme de la realidad, o por lo menos de la que nos quieren contar.

¿No hay nada bueno en este país? ¿De verdad no ocurre nada bueno? Que ni el Sol sale a gusto por las mañanas y ahora nos sorprenden con tormentas solares que cuando lleguen a la Tierra...

Tengo un nuevo compañero, de los que se dejan querer poco a poco, tímido, poco hablador y todo el día pensativo. Está mediando entre la Justina y yo. Sentado todo el día sobre un tronco. Yo ya me he atrevido a darle conversación:
-Eh, oye... ¿no sales a tomar el aire? ¿es que no almuerzas? ¿No te dan ganas de salir corriendo y por patas de este sitio?

No me contesta, él sigue a lo suyo, enfrascado en sus pensamientos.

-¿Sabes que no sé cómo te llamas? Tengo un don...¿te lo cuento?...en ocasiones....pongo nombres...

Sigue pensando.

-¿Sabes hacia dónde correría yo ahora mismo? Hacia el infinito y más allá XD

Tampoco sonríe.

-Te preocupa el país, ¿verdad? sí yo a veces pienso que estamos en el país de los idiotas, pero de los idiotas con suerte, de los que no saben hacer la o con un canuto, de los que no gustan dar un palo al agua, de los que se tocan los (noesmiestilo) todo el día y sin embargo, nopasaná, y sin esfuerzo consiguen cosas.

Me parece que asiente.

-En el país de hora y media de almuerzo y de postre media botella de whisky, a calichazos y después a conducir, o a pensar o a darle al martillo o a...qué narices se puede hacer en ese estado...pues eso, levantar un país de idiotas.

¿Ha resoplado?

-Pero no me extraña que la barca zozobre, y quién maneja mi barca, ¿quién? pues no es difícil de adivinar, viviendo en el país que vivimos. Barqueros que se empeñan en alargar la vida laboral, jaja, un país levantado por sexagenarios, seremos la pera o las pasas limoneras,  a costa de frenar la incorporación al mercado laboral de, quizás, la generación mejor preparada que haya tenido este país de idiotas, pero que por culpa de los que elegimos y pagamos "por pensar" (ay, que me meo) no tienen experiencia, tranquilo, otros países de no idiotas los recogerán...

Me ha mirado.

-Barqueros que han pensado que para que esto no suceda, pues que recortamos en educación, ¿no?, así no se nos irán preparados, oye y si recortamos en sanidad, con un poquito de suerte se nos mueren, no mejor, vamos a echarle la culpa de todo a esos mileuristas públicos, sí, malditos sean, ellos son los culpables (y el pueblo grita oe-oe, vamos a ver el furbol Manolo y en las próximas elecciones les volvemos a votar, que mira si han encontrado los culpables de la crisis)

Se levanta y y sonriendo me pasa un nota y en ella un enlace y un mensaje: "A partir del minuto 3.10"

-Yo también lloré cuando lo vi.