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17 de diciembre de 2012

El festival.



Queridas madres festivaleras,

Pongan a cargar sus cámaras, usen calzado cómodo, bolso bandolera repleto de pañuelos de papel y olviden las chaquetas. Prepárense, por un día vivirán... cómo ser la madre de la artista y no morir en el intento. En mi caso por partida doble.

Ser padre o madre de gemelos en un festival es misión doblemente difícil. Por lo general actuarán en la misma sesión, pero por esa maldita ley de Murphy, estarán en cada rincón de la sala.

Desde que nacieron mis hijas soy consciente que muchos momentos requerirán de catana que me divida en dos para poder estar en todo. Como esa solución la veo un pelín sangrienta, tiraremos de ingenio y maña.

Ante todo, debes estar la primera. Saca lo peor que hay en ti. No hay amistad ni colegueo que valga. Hoy es el festival. Tu objetivo es grabar la función. En dos puntos distintos. No te puedes distraer. Por lo que deja la cháchara para el momento café. La cola es la guerra y en la guerra no se tiene amigos. Prepara tus codos. Deja tus manos libres. Muerde el asa de la cámara como si no hubiera un mañana y empuja...no hay dolor...posiciónate. Usa todas tus artimañas. Tu objetivo es la primera fila y por ella MA-TAS. Si fuera preciso lánzate al suelo y repta.

Muy bien, madre festivalera. Has conseguido a fuerza de codazo, patadas y zancadillas, flanquear al enemigo y superarlo. Busca el centro estratégico de maniobras y prepara tus armas. Este bien puede ser un impasse para hacerte acopio de pañuelo y remeterlo en la manga o en el escote, para tenerlo a mano o a teta en el momento sollozo emotivo o gota de sudor cegadora.

Llega el momento. Los infantes entran en la sala y tú, como mujer que eres, grabas, fijas el objetivo con tu ojo derecho a Coletillas y con tu ojo izquierdo a Berrinches, saludas de forma espontánea y rítmica con todo tu brazo izquierdo y rezas para que no te de un mal aire y te quedes bizca de por vida. Podrás hacerlo, estamos preparadas genéticamente para hacer más de dos cosas a la vez.

Comienza el espectáculo...din dan don...Coletillas bosteza...rin-rin....Berrinches ha olvidado la letra pero mueve al compás la boca...din dan don...Coletillas se saca un moco...rin rin...Berrinche muerde la uña de su dedo meñique...din dan don...se lo come...rin-rin la escupe...din dan don...dejo de grabar...arre arre arre...decide ir a por más...din dan don...termina la función.

¿Ya?
¿Quieres más?
Nooooorrrrr

Acércate al backstage, aplaude a tus artistas, las achuchas, te sacas el pañuelo de las tetas y les haces sonar como si no hubiera un mañana, saludas como madre de tus vástagas y te retiras, para llorar, tras bambalinas, el dulce sabor de la fama.

¿Lo peor del día?...cuando llegas a casa y  compruebas que tu cámara estaba off cuando tú pensabas en  on. Empezaste a grabar en el momento mocos y terminaste en pleno descubrimiento de la grabación.