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22 de noviembre de 2012

The nomination.



Queridísimos lectores de este humilde blog,

¡ESTAMOS NOMINADOS EN LA CATEGORÍA DE "RARUNOS" EN LOS PREMIOS MADRESFÉRICOS 2012!




¡¡¡YUPI!!!

Sí, desde ayer estoy haciendo la ola, tanto, que he pasado de ser persona, a ser marejadilla tirando a marejada...y cansina.

Pues bien, ahora tenemos que ganar...PO-DE-MOS (yes-we-can si me lees desde América o eres poliglota).

Hay que entrar HERE , votar a los fantásticos blogs que están nominados en las distintas categorías, pero

STOP

cuando llegues a "Original y Raruno" (antaño friki, a mí me gusta más y no me ofende lo más mínimo), buscas a la del clavel reventón colorao.


 y le das al "vote", te aseguro que yo haré otro bote, pero este de alegría y festejo.


Y aquí te voy a dar las 4 razones de oro del que muerdes por la que me tendrías que votar:

1- Porque tenemos al personaje por excelencia friki, raruno y original. Y si la RAE en su tercera acepción del término "friki" dice: Persona que practica de forma desmesurada y obsesivamente una afición. Lo tenemos y no es este.




2. Paquita Cuchillos. Señora que defiende con su vida y su carrito sideral el bien del ciudadano. Lucha contra la crisis por afición, convicción y devoción. ¿Te parece friki o no?  Podéis leer sus aventuras  y echaros unas risas a costa de la recesión y todo lo que la envuelve. Leerla aquí, aquí, aquí también, ajá, ujum, ejé y aserejé. Qué, ¿cómo se te ha quedao er cuerpo, morena?




3. Catnita Woman. Amiga y compañera de aventuras de Paquita. De momento sólo ha aparecido en una entrega, pero es que desde que su amiga le regalo unos pies de gato anda subida a cualquier rascacielos. Léela aquí:



4.Y porque si buscas, comparas y encuentras un personaje mejor, vótelo.




Hala, así que, como dijo la gran Lola:

"Si me queréis, votarmen"



9 de julio de 2012

De bodas y otras tontunas.



El sábado tuve una boda...creo que ya no tengo más este verano.

Mi mente analítica estuvo desmenuzando los detalles casamenteros a la par que los comparaba con los que, hace unos 8 años viví.

Sí, hay una época en la vida que te bajas de un tacón para subirte a otro, te haces entendida en protocolo y en tocados y en tu armario es más fácil encontrar una prenda de seda y lentejuelas que un simple y cómodo vaquero...de esa época sales doctorada en eventos varios...y tocada, te lo digo yo, no deja indemne a nadie.

Pero yo a esa etapa la había dado por finiquitada, mísera de mí, infelice, porque cuando menos me lo esperaba, y con las defensas bajas y el bolsillo tristón, toma castaña, bodas a estribor...qué forma de darme por popa. 

Cuando llegamos nos encontramos en la mesa unos globos sin hinchar...en ese momento fue cuando me di cuenta que mi creatividad en esponsales estaba demodé. Creí que era un toque de color, obra de algún experto en decoración, que no entré a valorar, se encontraba mi mente en otros quehaceres, cuando, de repente y cogiéndome de improviso, entraron los novios al son del Canon de Pachelbel rockero y la juventud que me rodeaba, empujados por un saber qué hacer, inflaron a dos carrillos aquellos globos y los pincharon con sus cuchillos al paso de los recién desposados, cual traca...ains, lo que nos gusta el ruido acá por levante.

Continuaba la boda en su rutina normal, entre gamba y cigala, al grito de que se besen los novios, cuando inmersa en el noble arte del restriegue de foie con mermelada sobre tosta de pasas en partes estudiosamente justas para hacer de aquel bocado una delicatessen, una aclamación popular me despertó de mi letargo...
¿como?
¿ein?

...le pedían al suegro del afortunado que bailara la pelusa...¡la pelusa!!!...todavía se estilaba la pelusa!!!, no estaba tan pasada de moda (yo, evidentemente.)...

Y entonces recordé aquella boda en la que descubrí esa ¿canción? sin igual. Si no la conoces, considerate afortunado, no lo busques, deja a tu mente vivir en paz para el resto de tus días... yo lo intento, todo lo que mi memoria selectiva me permite. Pero a Dios pongo por testigo (que es omnipresente y es el que me ve en esos momentos) que cuando veo bolas de pelusa en casa yo ni les canto ni les bailo, como mucho las aspiro.

Total, que el suegro bailó la pelusa estilo croqueta, que es la versión break-dance de la misma. Ay qué risas.

Y es que las bodas sacan al más pintao, el friki que lleva dentro, sí. Más de uno, y al embriago de unos vinos  después de unas cervezas, sienten la necesidad de expresarse, bailando, cantando, besando o vomitando, que de momento vivimos es una democracia y sigue existiendo derecho a la libertad de expresión.

Un buen bodero (experto en bodas) se sabe todos los pasos:

-Sabe ponerse la servilleta por sombrero y cantarle a la novia "qué se le dice a la misma".
-Jalea a los novios como si no hubiera un mañana.
-Es el primero que sale a bailar el vals tras los novios, restándole protagonismo a los mismos e importándole un pimiento.
-Borda los pasos de "No rompas más"y si no la ponen la pide, hombre...
-Interpreta como nadie el "Chuchi pedo" (alerta visitantes raros).
- Zapatea el Sarandonga como si hubiera nacido en el Lerele.
-Y baila el resto de canciones como si de un capitán del bando cristiano se tratara, al mando del sable corta-tartas y enmerengando a los danzantes de su entorno, hasta el momento justo que a su higado le salen patas y dirige a toda su persona envolvente a dormitar a cualquier rincón.

Pero el tío bodero es un clásico, ha vivido muchas uniones y normal que esté licenciado en estas artes.

Me pregunto si a Audrey le pidieron que bailara la pelusa...