Cuando Dios hizo los lunes sabía lo que se hacía.
El lunes es el día asqueroso por excelencia. Sí. Ya por el sólo suena mal, lunes, repite conmigo, lunes...puff que mal que suena...es que además lo es.
Cuando se decidió crear el lunes, Dios sabía que tenía un sentido. Cualquier día de la semana es mejor. Por lo que considerando que nos quedan seis, la estadística de que tu felicidad se incremente crece día a día...yo en un jueves ya estoy pletórica...y aunque la ojera me cuelga por la barbilla, el espíritu y la fe en el fin de semana me hace levitar y sobrevivir a lo que queda. Y porque todo yin tiene un yang...los viernes tienen su maravillosa razón de ser sólo porque existe un lunes.
Lo peor de un lunes es que suele ser el día en el que confías empezar todos tus proyectos más costosos, total, ya que es asqueroso, lo mismo da...por lo que suele ser el día en que:
-Empiezas la dieta.
-Dejas de fumar
-Decides ir al gimnasio.
-Decides dejar de ir al mismo.
-Pides cita al ginecólogo.
-Pides cita al dentista.
-Caminas durante dos horas.
-O no lo haces y te lamentas por ello (es lunes, quéjate libremente)
-Entras a ese curso que te da pereza infinita.
-Limpias el altillo (esto o lo haces un lunes, con todo lo que conlleva, o no lo hagas)
-Decides beber dos litros y medio de agua.
-Pasas medio lunes haciendo pis.
-Decides poner en práctica El Secreto y visualizar un Gran Lunes...lo que viene siendo perder energía y esfuerzo de manera voluntaria, no existe y si así lo fuera que se pronuncie..o que calle para siempre.
Tranquilos, suelen tener 24 horas. Esa noche, la del lunes para el martes, todo y digo TODO se verá distinto.
Lo bueno de los lunes es que la mala cara, el mal genio y andar pisándote el espíritu está excusado y a un comportamiento mortecino, obtienes un "Estamos de lunes..." comprensivo.
Si algo tiene este día es que es el día de la comprensión...todo el mundo entiende que todo pueda suceder un lunes...como que el Papa dimita...lo hace un lunes y tiene su sentido, si hubiera sido un martes otro gallo cantaría.
Por lo que considerando que quedan escasas horas para terminar el peor-de-los-días-jamás-creados el espíritu positivo, la esperanza y el yupihey vuelven a mí cual boomerang, tras un asqueroso lunes.
Que tengan ustedes un feliz martes.




