...Sí, hace ya muuuuchos años, unos Reyes Magos oriundos de Oriente, llegaron a un pesebre guiados por una estrella que los dirigió a lo largo de todo su largo camino...de ahí a cómo ha derivado esto en roscón y cabalgata sólo hay que aplicarle años de por medio y la mente humana.
El año nuevo comienza y con él los buenos deseos para hacer de este año, que de entrada pinta feo para cualquier supersticioso o entendido en economía doméstica, un año llevadero.
Para aliento de nuestro hígado y estómagos con fatiguita de tanto polvorón y moscatel, solo queda una fiesta. Pero atención, oh padre empachado, la que queda es la madre de las fiestas y requiere entrenamiento y una buena dosis de sal de frutas.
Para empezar, sé precavido. No dejes para comprar mañana lo que puedas encargar hoy. O lo que viene siendo lo mismo, no te esperes a la mañana del 5 para buscar el regalo perfecto, porque lo habrán vendido.
De ti, oh madre amante de la buena cocina y de la bollería fina, que has conseguido varios kilos de más gracias a la bandeja de dulces navideños que de forma estratégica has colocado en la mesita del recibidor para que a cada pase le marques estocada y cortes turrón y alfajor dignos de paseíllo y salida por puerta grande (por la pequeña ya no coges) no se espera que amases roscón, déjalo para los expertos y ríndete a otros menesteres.
La elección en la compra de roscón es una tarea que no debes descuidar. El roscón además de bueno tiene que tener regalitos, y cuanto más mejor. Así evitarás comerte tres trozos de roscón en busca del tropezón en forma de colgante-cisne de plástico, que será feo, pero qué ilusión da encontrarlo...y ardor.
El corte del roscón debería estar normalizado con unas pautas severas de comportamiento cívico en las que como norma fundamental se prohíba el corte aleatorio hasta encontrar obstáculo. El roscón se dividirá en tantas porciones como comensales presentes y su corte estará regido por una medida y proporción de caloría y miga idéntica, sin más intenciones...ocultas.
Antes y como excusa a tan calórica actividad, usted habrá perdido parte de su turronosa masa manejando sobre sus hombros a una niña de 22 kilos. Sí. En la cabalgata hay gente. Alta. Y siempre los tendrás delante.
Este día, en este momento y sólo en él, amarás a la crisis que ha reducido la cabalgata a la mitad, porque, en esa hora de desfile llevarás sobre tus hombros a tu retoña en los momentos críticos, léase, pase de Melchor, pase de Gaspar y pase de Baltasar y eso no hay flojo que lo aguante.
Querido padre novel y primerizo en estas lides, si tu última cabalgata la disfrutaste de mozuelo, en esta nueva etapa aprenderás a:
-Esquivar con un leve movimiento de cintura los caramelos metralleados sin compasión por los pajes de sus majestades ya que tus manos estarán ocupadas protegiendo piezas dentales de tus pequeñas.
-Lanzarte en croqueta bajo las piernas del respetable a por un par de caramelos para tus niñas.
-Comprobar que aunque llegues antes, la hábil mano de un infante te quitará de tus viejos dedos el trofeo en forma de palote.
-Sacar la legua y poner tu gesto-gollum al ladronzuelo de dulces, mi tessooooroooo Smigol.
-Levantar los brazos a lo Iker esperando parar una gominola. No te engañes, ni tienes caza mariposas por manos ni serás la más alta de tu zona.
-Alquilar sillas para el próximo año.
No me queda más que desearte la mayor de las suertes y recomendarte que seas prudente en la ingesta de roscón, el día 7 y sucesivos te lo agradecerán.
Este día, en este momento y sólo en él, amarás a la crisis que ha reducido la cabalgata a la mitad, porque, en esa hora de desfile llevarás sobre tus hombros a tu retoña en los momentos críticos, léase, pase de Melchor, pase de Gaspar y pase de Baltasar y eso no hay flojo que lo aguante.
Querido padre novel y primerizo en estas lides, si tu última cabalgata la disfrutaste de mozuelo, en esta nueva etapa aprenderás a:
-Esquivar con un leve movimiento de cintura los caramelos metralleados sin compasión por los pajes de sus majestades ya que tus manos estarán ocupadas protegiendo piezas dentales de tus pequeñas.
-Lanzarte en croqueta bajo las piernas del respetable a por un par de caramelos para tus niñas.
-Comprobar que aunque llegues antes, la hábil mano de un infante te quitará de tus viejos dedos el trofeo en forma de palote.
-Sacar la legua y poner tu gesto-gollum al ladronzuelo de dulces, mi tessooooroooo Smigol.
-Levantar los brazos a lo Iker esperando parar una gominola. No te engañes, ni tienes caza mariposas por manos ni serás la más alta de tu zona.
-Alquilar sillas para el próximo año.
No me queda más que desearte la mayor de las suertes y recomendarte que seas prudente en la ingesta de roscón, el día 7 y sucesivos te lo agradecerán.








