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19 de noviembre de 2012

Series de mi vida 10.







¿CÓMO ESTÁN USTEDES?

Pues hoy un poco triste, no se lo voy a negar.

Ayer por la mañana, mientras me duchaba, una de mis hijas acudía al aseo atraída por una canción que sonaba en la radio que tengo por costumbre conectar para ambientar la higiénica tarea.

No podía escuchar cual era la canción, pero allí estaba ella, entusiasmada, cantando y bailando, mientras se miraba al espejo.

Cuando salí de la ducha me dijo:

-Mamá, ¡la canción del circo del corazón!

Acto seguido, la niña que sigue viviendo en mí salía para cantar junto a mi hija un par de estrofas a la par que bailábamos y le echábamos un ojillo al reflejo para ver lo rebien que lo hacíamos, y pensé, cómo, por mucho que pasaran los años, hay canciones que siguen alegrando el corazón...y qué grande era Miliki... y seguí en mis cosas de adulta.

Hoy os doy diez razones por las que esta fue una de las "series" de mi vida aunque fuera un programa en el que había función de circo:

1- Porque de pequeña estaba segura que me veías a través de la caja tonta, y pese a mi timidez y tras ponerme roja, os contestaba un BIEEENNN a vuestra pregunta, a todo pulmón. Y empezar así enganchaba.

2- Porque para mí, oír Susanita, era pensar en una niña que tenía un ratón chiquitín que comía bolas de anís y dormía en un radiador...y ratones como ese he visto pocos.

3- Porque nunca olvidé la letra de Don Pepito y Don José...y eso en mí, es todo un mérito.

4- Porque se me quedó grabado tu forma de despedirte del circo de la tele, desde tu camerino, quitándote la nariz de payaso y entendí, que eso era al payaso como al futbolista colgar las botas.

5- Porque tenías el don de alegrar el corazón a los peques de ahora y a los que están dentro de un cuerpo de cuarenta

6- Porque para mi marido, las peques, son sus "ciruelillas".

7- Porque a mí me siguen pernando las tiemblas y se me vista la nubla.

8- Porque en días de humor floreciente, realizo las tareas caseras entonando un ..."así fregaba, así, así..así cosía así, así...así aspiraba, así, así..." y así, hasta el infinito y más allá.

9- Porque el "Barquito de cascara de nuez" era la canción que cantaba de nana a mis niñas, cada vez que lloraban para calmarlas o para dormirlas...tanto NOS relajaba que más de una vez me quedé dormida mientras la cantaba.

10- Y porque gracias a tu "Feliz, feliz en tu día", seguiremos soplando dos veces las velas de la tarta...pediremos dos deseos ;) y estarás presente en todos y cada uno de nosotros. Y que la gente se acuerde de uno en un momento feliz debe de ser gratificante.




De una ciruelilla pasa a su payaso de la infancia.





24 de septiembre de 2012

Series de mi vida 9.



Sí señoras.

Puedo decir y digo que ESTA fue la serie de mi infancia, por excelencia...bueno la primera...o una de ellas.

Como soy consciente de lo viejuna que estoy quedando con esta declaración, voy a comentar primero, porque estoy rodeada de chiquillas (ains) que esta era una serie de los ochenta y que era lo más.

No penséis mal, mentes retorcidas, este comando no tenía como reto buscar el tan ansiado, recóndito y secreto lugar del deseo femenino, no, trataba de las aventuras de cinco zagales defendiendo la Tierra del espacio exterior, ahí es ná, con lo infinito que es, debía de tener infinitos rincones para infinitos enemigos del bien terrenal...

En el patio de mi colegio (allá en aquellos años en los que muchas de vosotras no habíais nacido, me falta decir Sicilia 1980 y soy clavadica a Sofía de Las Chicas de Oro) la que escribe jugaba al Comando G.

Entonces, no eras nadie si no jugabas a ellos, atándote la chaqueta del chandal como si fuera una capa y al grito de MUTUACIÓN!! con el brazo en alto conseguías volar si fuera preciso...lo malo es que después aterrizaba...sobre mis rodillas, que atesoran más cicatrices que un veterano de guerra.

Todavía puedo cantar sus nombres, Tiny, Keyop, Jason, Mark y Princesa (ganarán...) y porque no me veis, porque el bailecito también me lo sé y lo estoy haciendo mientras tecleo, que una, ya lo sabéis, es polifacética.

Me considero romántica quetecagas, y ya por entonces,  estaba enamorada de unos trazos coloreados llamados Jason....ay, pero qué porte el del Jason, a ver quien es el guapo que se viste con mallas, capa y botas hasta las rodillas sin parecer un drag-queen. No era el líder, pero tenía esa pinta de galansote, medio malote, que a una oronda chiquilla como yo, encontraba de lo más sexy y rebelde way.

Yo soñaba con ser Princesa, convertirme en cisne y surcar los aires en pos de la justicia a la vez que lucía mi grácil y equilibrada silueta...si sería por sueños...

Para incrementar mi vehemencia por el quinteto en cuestión, la banda sonora la cantaba mi grupo preferido, Parchís, por lo que para mí, hoy en día, a mis 3X añazos, me es imposible separar el recuerdo de los comando sin presumir de memoria prodigiosa ante quien tenga delante,  cantando y bailando al ritmo estipulado los nombres de los personajes y el grito de guerra.







11 de julio de 2012

Series de mi vida 8.

Cuanto más veo al Piraña, más me identifico con él. Yo de pequeña hubiera matado por ponerme esa peluca, ese vestido y pintarme coloretes y labios, pues no era yo nadie...

Sí, con los calores típicos estivales, las vacaciones a la vuelta de la esquina y la playita tan cerca, me es muy difícil reprimir algunos recuerdos de mi infancia...y qué diferentes eran los veranos entonces...

Recuerdo el sabor de los bocadillos de paté que nos hacía mi abuela para irnos, los ocho primos de entonces (después fuimos más) a jugar al parque, nunca me supieron mejor. Inolvidable, como la botella de cristal de zumo, rellena de agua fresca y el cesto en el que llevaba la merienda para todos...una campeona mi abuela, y yo con dos apenas puedo...

Me viene el olor a albahaca, porque mi madre nos hacía recoger las semillas para plantarlas al año siguiente y te dejaban un agradable olor en las manos.

Pero si añoro algo, es la imagen de la que con seguridad, fue la serie de mi vida, Verano Azul.

Nunca me molestó que la repusieran mil y una vez, porque, raro en mí que no suelo ver las pelis dos veces, nunca me ha cansado. Será por los recuerdos tan agradables que me trae.

Soñaba yo por entonces, hacerme mayor como Bea y ser tan guapa como ella, pero no tan pava. Y soñaba con Javi y con Pancho, ay, en ese cruce de caminos me encontraba nuevamente, uno moreno y uno rubio, cual de los dos me gusta más...pues puestos a soñar, y según para la ocasión, alguno de los dos.

También recuerdo el charco que dejé sobre la mesa cuando murió Chanquete, no miento, lloré en todas las reposiciones, pero en la primera preocupé a mi madre, por el llanto incesante y por la capacidad de producir lágrimas sin interrupción y reposición de líquidos. 

Si tuviera que erizarme al cerrar los ojos y dejarme llevar por una sintonía de entonces sería esta




y lo sigue consiguiendo.

Si tuviera que recordar mis vacaciones recordaría nuestros viajes a Granada, la ilusión del camino, pese a los mareos y las vomitonas.
A lo que me reía cuando adelantábamos a los camiones de cerdos y a la peste que entraba en el coche.
 A los bocadillos de jamón a tacos que nos comíamos por Almería y que podíamos bebernos una fanta de naranja, bebida de fiesta donde las hubiera.
A mojarme los pies en el agua del lavadero del pueblo.
Al olor de la caca de las ovejas, que me olía a pueblo y vacaciones.
Al sabor del agua del riachuelo del cortijo de mi abuelo.
A comer piñones de las piñas caídas de los pinos.
A que mi tía me pintara las uñas y me comprara pulseras.
A lo feliz que se es de pequeño, cuando se está de vacaciones y que a veces me gustaría teletransportarme al pasado para volverlo a vivir.

Y a vosotros...¿cuál es el recuerdo de los veranos de vuestra infancia? 


19 de abril de 2012

La niña que odiaba la tabla del siete.



Qué cosas, cuando yo era pequeña estaba segura que cuando llegara 2012 los coches volarían por las carreteras, yo sería muy vieja y sin duda alguna, tendría un teléfono rosa en la cocina.

Me equivoqué.

Ahora que soy algo mayor utilizo teléfono móvil pero no hablo, tecleo. El comunicarse tipo morse ha vuelto gracias al Guasap y los teclados de los teléfonos han evolucionado a un ritmo superior al grosor de los dedos humanos. Los coches siguen sin volar, aunque el precio de la gasolina esté por las nubes.

Cuando aún creía en los Reyes Magos, en el ángel San Valentín que disparaba flechas de amor a las parejas y en el lobo de mis pesadillas, estaba segura que cuando fuera mayor fumaría, me pondría faja y conduciría.

También estaba convencida que el cantante de Spandau Ballet se enamoraría de mi locamente y que me cantaría True bajo mi ventana, a lo tunero romántico y que Simon Le Bon sufriría tanto por mi noviazgo que se haría un Wild Boy, pormiculpa-pormiculpa-pormigranculpa, y se ataría a una noria de agua del dolor tan grande de corazón...y como siempre he sido justa y no me gusta el sufrimiento, los dejaría a los dos, cantando Shout de Tears for Fears, yéndome con el ritmo y soñando con tiempos mejores.

Hace mucho tiempo, cuando como héroe tenía a una naranja futbolera y a un erizo rosa, tenía claro que me peinaría como Farrah Fawcett, vestiría traje blanco y que usaría tacones, a poder ser de lunares como los de mi vestido de gitanilla.

Allá por los tiempos en los que me tumbaba mirando al cielo con la esperanza de ver un ovni o a la virgen de Fátima estaba segura que el futuro sería mañana, que el sol brillaría y seguro sería un día más.

La niña que odiaba la tabla del siete soñaba con ser bajita y no ser la encargada de medir a sus compañeros de clase por ser la más alta y la favorita del que se cagó en la mierda de la democracia que cambió el mapa de España. También soñaba con dar volteretas sin pensar que se rompería el cuello en cada volteo.

Aquella gran peque que tosía colacao al punto de la asfixia creció pensando que Es-pa-ña-es-la-me-jor, que Lola Flores era única pegando patadas a la bata de cola mientras giraba y que nadie la haría llorar más que las canciones de amor de Rocío Dúrcal.

Aquella niña se imaginó escribiendo...

Aquella niña creció soñando con historias fantásticas...

Aquella niña se hizo mayor...
                         
                                             y de mayor sigo soñando...
                                                                     
                                                                                    que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.


ENTRADA NÚMERO 99 :)









11 de marzo de 2012

Cuando el parque vino a mí.



Me he reconciliado con el parque.
Bueno, en realidad, ha sido un acercamiento, un limemos asperezas, un dejémonos de este sin sentido y unámonos, un amémonos hasta la locura...no ya me he pasado.

En realidad el parque me ha captado, sí así, como una secta. Y ahora, oh madre no-parque!, no concibes tarde sin parque, ni parque sin colegueo madreril.

Muy en consonancia conmigo misma "Donde dije Diego ahora digo Aurora, por ejemplo" y lo que dije " A Dios pongo por testigo que yo nunca seré madre-parque" pues chupa del frasco Carrasco y donde dije "Yo-no-soy-clan", pues hete aquí, de cháchara materna profunda y demás sinvivires.

Y que conste que me sigue haciendo úlcera en más de una ocasión, encontrarme helada como un pollo, aguantando tifones y chuzos de punta pero es que el parque cumple el objetivo, llamémoslo:

-Cansar a las bestias.

Y además de regalo (que me gustan a mí las ofertas) viene con dos objetivos más:
-Evitar zafarrancho en todas las partes del hogar familiar.
-Reducción de: Yo lo queriba! Yo lo teniba! Yo lo que fuere! en tono insufrible al límite o no de la temida colleja-themselves, también conocida como la colleja con retorno, si peque1 da a peque2, peque2 da y viceversa. (Conste en acta que he dicho reducción no supresión).

Pues bien, en plena charla de madres y coincidiendo con el día de la mujer trabajadora, un comentario de una madre, que debió pensar que soy un desastre, metió el dedito en la llaga, en la de la madre que sale a las 7:30 pintándose el colorete en el espejo del ascensor y el rimmel en el espejo retrovisor mientras se abre la puerta del garaje.

-Tú hija lleva el pantalón al revés.

Y se hizo el silencio,
y llegó el vacío.
Y de mi corazón brotó una zarza
y de mi lagrimal un aspersor
que cubrió la nada 
y que regó el vació
de llanto y hastío.
:´(

-Yo es que trabajo...snif, snif, snif. Salgo temprano de casa y, y snif, snif, snif, NO LAS VISTO YO!!!

Ese simple comentario y el comprobar que el escudo del cole lo llevaba mi hija en el culo me hizo llorar más y ser clan. Fue un "mezclemos nuestras lágrimas y hagámonos hermanas de lágrima forever and ever". Y así surgió amigos la conclusión del día, ser madre trabajadora me hace sentir mala madre.
 Y es que una tiene un vicio mu malo, y es ser poco o nada organizada. Por las noches no soy persona, soy una walking dead, más dead que walking las cosas como son, y si algo me hace andar te aseguro que es el hedonismo que me maneja a esas horas, y a mí me gusta leer, ya sea 2.0, ya sea un libro, ya sea el Vogue del mes, pero necesito letras por la noche aunque sean en la sopa.

Consecuencias drásticas y dañinas a mi vista cuando recojo a las niñas al día siguiente:
Peque1: Tiene gimnasia (bien lo recordé y dejé preparado deportivos, calcetines, chándal...oh-oh, Oh-Dios-Mío, el coletero, no dejé coletero!!!

Pasarela peque1: Peque1 viste un horroroso chándal táctel, de un socorrido color rojo y negro espantoso (hasta ahí todo bien). Como complemento decora su cabecita con diadema con lazada en cuadritos vichi azul celeste y blanco.
Sentimiento que genera: Ay, hija míia!!!

Pasarela peque2: Uniforme del cole y oh, diadema del disfraz de Blancanieves (sí el de raso rojo y el lazo plantado).
Sentimiento que genera: Propósito de enmienda: esta noche lo dejo todo a-ta-do.

Mañana volverá a ser una utopía y volveré a soñar con esos seis aciertos en la primitiva que me permitan una reducción de jornada, o qué narices, ser madre en las primeras horas del día, alejar al padre de la cesta de las diademas (en sus manos una caja de bombas es menos peligrosa) y en el resto de horas dejarme llevar por lo que surja...ains.

28 de noviembre de 2011

Madre-coraje y las tardes de lluvia.

By Yolandica

¿Te espera una tarde de borrasca y no sabes qué hacer? 
Como buena madre-coraje que soy, te mostraré cómo poder emplear una particular tarde de lluvia en un divertidísimo crepúsculo, gracias a la programación lúdico-festiva que he preparado con todo mi amor. Aquí os la dejo:

PROGRAMACIÓN LÚDICO-FESTIVA PARA TARDES DE LLUVIA, RAYOS Y SENTELLAS.

Destinatarios de la programación
Fierecillas poco-nada domadas (ni falta que les hace)

Objetivo general:
-Entretener.
-Evitar combates.
-Rehuir del zafarrancho de juguetes entodalacasa.
-Usar programaciones infantiles a discreción.

Contenido:
 Módulo de gastronomía repostera integral
Concepto                                                Procedimiento                                 Actitud
Ingredientes de las galletas            Comprensión de la receta                  Ganas de perder un ratico
Técnicas de amasado                    Seis manos en un cuenco                             Pastosa                  

Módulo de teatro titiritero
Concepto                                                 Procedimiento                                  Actitud
La caja del frigo del vecino         Coordinación de mano-tijeras-caja/vecino       Habilidosa
Las marionetas de mi casa                Planificación de un guión                           Ingeniosa  

Módulo de danza contemporánea
Concepto                                                  Procedimiento                                 Actitud
Sensación y percepción del ritmo           Sincronización                                      Danzante           
La sintonía de los telediarios                Movimiento pierna-pie-tibia-y-peroné    Bailo todo el día  

Módulo de repaso
Concepto                                                  Procedimiento                                 Actitud
La maestría de la Srta. Rotenmeyer           Adelaida!!!                                        Agria     
Los planetas                                            Redescubrir a Enrique y Ana              Cantarina

Actividades:
-Elaboración de galletas con forma de oso, si consigues que queden como un partido de Volley en plena bandeja de horno serás la leche, le harás una foto y la pondrás en tu blog.
-Realización de un teatro en 3-D
-Desarrollo del guión de una historia en la que aparezca una caperucita, un lobo, una abuelita, una oveja, un cocodrilo y un bombero (que son las marionetas que tenemos en casa)
-Repaso de los últimos conocimientos adquiridos.
Actividad grupal
Proyección del video Los Planetas de Enrique y Ana (con el que conseguimos un tres en uno: disfrute, baile y repaso del Sistema Solar. Toma enlace… Enrique y Ana - LA CANCION DE LOS PLANETAS - Karaoke
Temas transversales:
La abuelita no se complicaba tanto en las tardes de lluvia o educación para la salud.
No sería más práctico mojarse en el parque bajo la lluvia o educación ambiental.

Criterios de evaluación
Grado de implicación de las fieras.
Organización.
Ambiente distendido.
Muchas ganas, muchas.
Evaluación contínua, no continues si no ves los cuatro criterios anteriores, no te desgastes.

Observaciones de la madre-coraje y recuerdos del pasado:
Cuando yo era pequeña mi madre nos dejaba como el sol cuando amanece.
En esas tardes de pressing-catch intelectual, mi hermana la mayor que era una especie de Hull Hogan de la imaginación inventaba macabras historias sobre el busto de la  Dama de Elche y la cabeza-de- chino/mortero-de-piedra que adornaba el mueble del comedor de mi casa (piezas de alta decoración donde las hubiera).
Yo que soy de naturaleza asustadiza, aterrorizada con la siniestra historia, me defendía como buenamente podía, llegado el punto de ebullición necesario se liberaban todos los estreses del día con una lucha-libre (ahora nada intelectual) en casa Yolandica, teniendo de luchadoras a Socarrona (Hull Hogan) y a Boca-abierta (presente) y de parcial moderadora a mi madre (lo de parcial es porque fuera de quien fuera la culpa había galleta para todos).

Pd. Señores educadores de infantiles, primarias, secundarias y demás, soy una vulgar y total aficionada a las programaciones, no se hagan cruces con lo que hayan podido leer aquí hoy,


EN BABIA

24 de noviembre de 2011

La pareja ideal.


Ante todos ustedes la gran pareja de mi infancia la Nancy y el Lucas.

Cuando era pequeñica , siempre aclaro lo de la edad porque de tamaño era tirando a grandona (palabra que utilizaban para definirme y que ODIABA y ODIO a rabiar: “La Yolandica es grandona”  (los sufijos –ica y –ona deberían de estar prohibidos,  por ley orgánica,  usar en la misma frase y refiriéndose a lo mismo), vuelvo cual boomerang, cuando era pequeñica mi gran compañera de fatigas e historietas, mi confesora, mi gurú (ya van tres, Espinete, rubia de Vacaciones en el mar y ella), mi amiguica del alma era mi Nancy pelirroja. Su armario lleno de vestidos era un referente de moda a seguir y desear  para cuando  Yolandica fuera mayor, por supuesto,  tomé nota: en mi fondo de ropero adulto nunca debe faltar una bata de cola con lunares verdes tan imprescindible en el levante español para tardes de fiesta y finos…

Mi madre, en el tema muñecas, nos dio  la lección de cómo ser selectivas dentro de sus gustos autoritarios, sí, mi madre era una especie de Hitler en el tema muñeca:

MUÑECOS PERMITIDOS :)
-Barriguitas, las tuve todas, la estantería barriguitas era una fiesta de la ONU en todo su folclórico esplendor. Sobre ellas arreciaba una gran prohibición, nodesnudar-nolavarcabezas-noromper.
-La Jesmarín, esa muñeca que tenía un botón en la barriga que cuando lo apretabas su cabeza se movía, un derroche de tecnología fina donde lo hubiera. No hubo prohibición sobre tal muñeca, tampoco me gustaba, la verdad.
- La Alina, una muñeca pequeña rubia que la cogías de la mano y caminaba. Prohibición: nolavarcabeza. Esta muñeca la tuve hasta en su versión monja (tuneada por mi tíaYooo tengo una tía..., que siempre ha sido muy creativa a la par que parlanchina)
-El Mocosete. Lo que más me gustaba del Mocosete es que tenía carta blanca. Consecuencia: pelos grifaos para arriba desde el primer minuto, cara rallada con rotulador y demás despropósitos.
-El Mocosín: por supuesto, donde estuviera su hermano el también, que a mi madre lo de separar familias no le hacía gracia. Carta blanca.
-Muñecas militares: la gracia que le hacían, inversamente proporcional a la mía.
-Nenucos: prohibición total y absoluta de tocar-lavar-quitarprecintodelpelo.

MUÑECOS VETADOS :(
-La Barbie, descripción de mi madre: esa "secaja fea" no sé qué le veis...
y por supuesto
-El Lucas........¿?.....¡qué madre más cruel, separar a esta pareja!!! nunca quiso comprarlo el porqué, nunca lo sabré, supongo que era chico y mi madre  no quería que jugara con chicos aunque fueran muñecos....

Yo que siempre he sido amante de las historias de amor imposibles, pero con momentos de felicidad-plena, intenté buscar a amigas que tuviesen un Lucas en su vida, para que mi Nancy se relacionara, claro. Qué pareja más fantástica que hacían, qué primer damo más discreto y avanzado para la época machista que tenía encima. No debe ser fácil aceptar que la famosa es ella y que siempre va a estar a su sombra. Porque reconozcámoslo, primeras damas conocemos muchas: la Bruni, la Obama, la Sonsoles, incluso la Elvira...pero ¿al señor Merkel o al sr. Thatcher quién tiene el gusto...?
Es por eso, que apreciaba más aún a Lucas, discreto, elegante, guapo...y aquí mi siguiente interrogante, este por supuesto es contemporáneo, ¿sería mi Lucas un primer damo como el duque de Edimburgo (pero en guapo) novio de mi Nancy, o sería Lucas el amigo gay de la siempre guapísima Nancy y por eso aceptaba de buena gana su papel de segundón en esta bonita historia?
Claro, la indumentaria setentera que llevaba me brinda a pensar que mi pesquisa segunda es la correcta, pero no lo sé con seguridad. 
Si los veis un día de estos  se lo preguntáis, que tengo yo esa duda...


Nos vemos
EN BABIA


17 de noviembre de 2011

Series de mi vida 1.



Se abre nueva sección embabiados:  SERIES DE MI VIDA

Lo tengo que confesar, hay sintonías que me hacen bailar de forma estúpida e incontrolable, y ésta es una de ellas. Me encantaría que recordarais que la sincronización no nació conmigo, con lo cual, tiene mérito la cancioncilla, MUNNCHO!!!
Y la letra la tengo grabada con fuego en mi memoria: de lof boat, suri an meiquin an sey cucú, de lof boat...

Esta serie marcó una etapa de mi vida, desde los cinco años hasta los siete estuve posando en todas, y cuando digo todas es TODAS las fotos con un particular y personal estilo a lo Vacaciones en el mar, si no sabéis cuál es éste posado, dadle al play de nuevo, y contemplad la sonrisa natural de todos y cada uno de los guest star y por supuestísimo de los starring de siempre.
Qué simpatía la del capitán; qué médico más salao;  el Fred Grandy no sé de qué salía, pero qué majo él seguro;  del barman no digo ná, nolodigo!! que derroche de arte, qué locura, cómo brinda el episodio a ustedes, señalándoles con dos dedos de sus dos manos, encantador donde los haya;  pero el personaje estrella para mí, niña de cinco años allá por los ochenta, era la sin igual, la super-guapísima chica rubia del final, era mi gurú (además de Espinete), en todas mis foticos yo ladeaba la cabeza como ella y sonreía enseñando muelas.
Esto me trajo algún que otro disgusto con el fotógrafo del reportaje de mi comunión, que no podía entender por qué la niña de las narices agitaba al niño Jesús como si de una coctelera se tratara, o por qué desde el reclinatorio le guiñaba el ojo y le enseñaba las muelas...

Bien, esto estuvo genial hasta que con la temprana edad de siete años empecé a desdentarme. ¡Mis posados a lo Vacaciones en el mar ya no lucían igual, qué lata!
Tremendo el disgusto que me llevé cuando mi madre reveló las fotos del cumple de mi hermana, en el que posando de medio lao, doblando la cabecica y enseñando mis no-colmillos descubrí que perder dientes te dejaba mal parada en los retratos. 

Si algo tenía bueno perder dientes era que venía el ratoncito Pérez. Le guardo un rencor a este tipejo, porque a mí se me cayeron T O D O S mis dientes, y el muy cabrito solo vino una vez a verme y me dejó un duro. ¿Y el resto de dientes qué, es que no me dolieron igual?
Que los dientes son como los hijos a todos se les quiere igual, selectivo que era la mierda del ratón...! pues que sepas, roedor, donde quieras que estés, que las muelas duelen, y mucho!!!

Mi abuela era un fenómeno arrancando dientes, su técnica, a la par que salvaje me dejó traumatizada de por vida. Cogió un hilo, me lo ató al diente, ató el otro extremo al pomo de una puerta y Pum! se cerró la puerta y una parte de mí fue detrás de ella y allí me quedé yo,  sangrando como un cochinillo, sin dar crédito a lo que acababa de suceder y mi diente colgado de un hilo...
Desde entonces si veo que una puerta se cierra aprieto la boca y los dientes y pienso, que no se mueva nadie. 
Ese día, un generoso ratoncito vino a mi mesita de noche y dejó un dineral, (tacaño...!).

Con el tiempo, le fui perdiendo miedo al hecho de perder dientes. Un día me quité tres de golpe, pensando, por lo menos hoy me dejará 5 duros...pues nada, se ve que hubo huelga de ratones, organizado por el sindicato UGRP (Unión General de Ratones Pérez), reclamando mejores condiciones laborales ya que por lo visto hacían demasiadas horas extras y muy mal pagadas y le tocaban atender la exigente llamada de los niños del baby-boom.

Claro, me dio este ratón muy mala impresión, de poco formal, porque digo yo, los Reyes Magos también atendían a la misma cantidad de niños, qué digo! mucho más! y siempre estuvieron al pie del cañón, esos si que eran currantes, en una sola noche se despachaban el mundo entero, así se levanta Oriente, si señor!!!

Un afectuoso saludo a mis queridos Reyes Magos

DESDE BABIA.










4 de octubre de 2011

Niña prodigio.

By Yolandicaaarrrgggg
Qué tal embabiados?
Casi ná, este es el interior del bote de Nocilla que tengo en mi armario ¡¡¡¡¡¡y yo a dieta y asqueadica!!!!!!, si no fuera por eso, sí, lo digo gritando, SI NO FUERA POR ESO,  y con eso me refiero a la dieta, esta foto se la habría hecho al culo de un vaso repelao. Y es que hoy, ni siquiera arriesgaba mi vida, o mi lengua, chupando el cuchillo, hoy directamente me lo comía a cucharadas, no lo he hecho nunca, pero, no descarto hacerlo un día de estos...
Además de un bote de Nocilla, algo que me sube el ánimo es ir a la peluquería. Yo ya nací marujilla, nada más nacer le pedí a mi madre que me cortara las puntas y me saneara el pelo, que las aguas fetales me lo habían dejado horroroso.
Más tarde, cuando cuando ya hablaba, le rogaba a mi madre que me dejara acompañarla a la peluquería, ni dibujos animados, ni muñecas ni demás juegos, si algo me ha relajado en esta vida es ir a una pelu de barrio (continente) , con el siguiente contenido:

-Peluquera con conversación fluida.
-Abuelica con rulos encajada en un secador de pie con los coloretes bien rojos. A punto de prender su cabeza recién permanentada como una cerilla.
-Vecina del barrio con conversación fluida. En el interior de su cabecica un amplio muestrario de cotilleo-tipo, preparado para difundir.
-Vecina receptora de cotilleo, suele reforzar el cotilleo con comentarios del tipo:

  • oyoyoy
  • quémedices
  • memuero me-mue-ro (lo acompaña con un giro en su butaca de 360 grados y/o palmada en pierna)
  • oiiiiiins 
  • deverdad-quévidaesta
  • chica-chica-chica
  • vargamelseñor o vargamelavirgen (según el caso)
  • ay-señor (ladeando y bajando la cabeza, hacia el hombro derecho, hacia el hombro izquierdo, muy rápido)ay-señor
Todas estos comentarios van acompañados de un gesto.

MANUAL DEL GESTO : haz una ele con tu pulgar y tu índice, apoyalo en tu mentón, pulgar en barbilla, índice bajo la oreja, si la uña de tu dedo pulgar la metes en la boca, te dará un toque muy-muy cotilla.
-Milllones de revistas del corazón y sólo de corazón.
-La hija de una señora receptora de cotilleo, con oídos bien abiertos, leyendo una revista y disfrutando como un mono, es una joven promesa de maruja, en el futuro toda una perfecta marujona.

Hoy en día, quedan muy pocas pelus de estas, es una especie en peligro de extinción por lo que activistas de Greenpis luchan de manera desaforada para que los gobiernos del mundo las protejan. 
Recemos porque así sea.

Estoy harta de las pelus-finas! Para saber que estás en una de ellas deberá cumplir los siguientes requisitos:
-Cuando te lavan la cabeza no te rascan con las uñicas el casco de la cabeza, no, te masajean el cuero cabelludo.
-Siempre te ofrecen un café, agua, infusión...
-Hay revistas de corazón, de decoración, del National Geographic, de psicología fina...
-Tu bolsillo sufrirá...espera y verás.

Qué queréis que os diga, me relajaba más antes...

Nos vemos:

EN BABIA.

19 de septiembre de 2011

Una niña de los ochenta.

By Yolandica
Mentes en Babia,
En noches como estas, con un terrible dolor de estómago es necesario y vital cenar SOLO un yogur, mala pata que lo pienso ahora después de haberme jartao a cenar.
En ocasiones me gustaría volver al pasado solo para recordar sabores casi olvidados.
Cuando era pequeña odiaba los chicles de fresa, tan sólo mascaba los de fresa de dos marcas;
-Los chicles Niña, parecido el sabor a los de fresa actuales de Trident (que devoro por cierto)
-Los chicles de fresa de Cheiw. Horror, no me acuerdo de su sabor pero eran los mejores.
Nota: odiaba los de fresa ácida, que te encogían la cara para el resto del día y te dejaban un dolor seco en la mandíbula, que dicen que El Fary se ponía feo comiendo limón, pues no lo viste mascando chicle Cheiw de fresa ácida.
Recuerdo que valían un duro, pero si me pillaba tacaña, y quería sacarle más partido a mi moneda, en aquellos tiempos el duro lo podías estirar a cinco pesetas y con ellas te comprabas CINCO chicles de peseta, que por lo general, estaban duros y no sabían a nada, pero molaba.
También recuerdo los anisicos, los había de varios tamaños y los vendían en botecitos de plástico con figuras tan originales como un botijo, un chupete, de niño...cuántos no me tragaría por la nariz, cuántos...
Pero en el top ten de chuches de la época se encontraba LA REGALIZ. Si querías ser socialmente aceptado debías mascar regaliz aunque te provocara arcadas, es en esta ocasión cuando llevar un chicle de peseta de indescifrable sabor servía, por lo menos, para arrancar de tu boca tal asquerosidad de sabor.
A mi cole iba un señor muy mayor, y la llevaba de varios grosores y la vendía al grito de ¡¡Hay rega!!! También venía un señor, mucho más viejo aún, con gafas y boina a vendernos manzanas de caramelo, que llevaba en una cesta de mimbre. Y allí estábamos todos en la hora del recreo, comprándoles chuches a extraños que se acercaban a la verja...cómo han cambiado los tiempos.
Ayer, viendo una peli actual de Los Pitufos, que me encantaban de pequeña, pude recordar la sensación de indigestión por lacasitos en plena tarde de dibus. Recordé la alegría de ver todos los mediodías de sábados y domingos a La pequeña Lulú, Las aventuras de Tom Sawyer, Don Quijote, Dartacán, Ulises (lo confieso, estaba enamorada de Telémaco)... , la alegría que te daba cuando entre programa y programa, y para rellenar y ajustar programación te metían una de Tom y Jerry, o de Super Ratón (Y no olviden supervitaminarse y mineralizarse), o La Hormiga Atómica, o Leoncio León y Tristón, o Pixie y Dixie, Maguila el gorila...
Cómo echo de menos los ochenta, con Naranjito, con Sport Billy, con Chanquete, con V, con el Equipo A, y hay que ver cómo me sigue dando el mismo repelús Michael del Coche Fantástico.

Aunque orgullosísima de mis treinta y tantos, quien fuera niño otra vez en los ochenta.
Nos recordamos en Babia.

28 de junio de 2011

Yo y mi llama.

Hola habitantes de Babia,
Hoy estoy muy básica, y ahora mismo, lo que me apetece es un buen vaso de leche y unos sobaicos. Me comía los ocho, en una sentadica, en fin... en otra vida podrá ser, en esta, me he empeñado en estar guapa y esbelta...a ver si lo consigo un día de estos.
Hay cosas que vives cuando eres pequeño, que si no sabes cerrar la herida, pueden marcarte de por vida. ¿Un ejemplo?, yo de pequeña nunca pude ver el final de Marco...¿Habrá una historia más cruel que esa?, un niño que se va en busca de su madre, solo, acompañado, menos mal, por un monico muy gracioso??, debería exigir responsabilidades morales a sus creadores, por la de pesadillas que tuve con la historia...
Y Espinete, ¿alguien salió en su sano juicio después de ver todas las tardes una sesión de ese barrio amigo?, porque para mí Espinete, era mi gurú, mi líder espiritual a seguir, yo quería vivir con unos vecinos como los de Barrio Sesamo, tener una caseta verde como la de ese animalillo rosa tan simpático, cantar y bailar ante cualquier hecho cotidiano, como por ejemplo cantar que me gusta rascarme la barriga con muchísimo interés...un erizo como yo...cuánta sabiduría y qué salero más grande, miarma. Y mi Chema?, que por él sentía yo, otra vez, un black or white, (leer anterior entrada para entender), que me daba rabia-que qué gracioso era-que qué insoportable, por Dios!!
Mi sentimiento por Don Pimpón, literalmente, era visceral, que salía, y me iba al wc directa..chico, qué aversión más tremenda, no sé si era por el pez que llevaba de bolso, o porque iba de listo el pobre diablo, pero yo no lo soportaba ni lo creía, que encima era mentiroso, que decía que era Trotamundos, pues no estaba gordo ni ná,  para decir que andaba tanto...
A los que adoraba y adoraré de por vida,  es a mi Epi y a mi Blas, qué naranja el primero y qué amarillo el segundo, que yo siempre entendí lo de los premios de la prensa gracias a ellos, Premio Naranja (Epi-gracioso-bueno), era para alguien bueno; Premio Limón (Blas- odioso- refunfuñón), era para un vinagre...
Ah!! Otro síntoma Barriosesamero, no sé contar hasta 12, sin cantar la canción del 12(1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12 dururudurududu duruduruduruduRu dududadú, (vamos, que os dejo el enlace para que lo recordéis http://www.youtube.com/watch?v=b-XOoL7LDkM)
Desde esa época, no puedo ver llover sin cantar...está lloviendo hoy el cielo está gris..., no puedo ver una llama  (por cierto, un animal muy común en las calles de Eche) sin tararear...yo y mi llama, pues llama se llama (qué juego de palabras, qué maestría verbal), no puedo mirar al cielo y no decir...es un pájaro, es un avión, no es SuperCoco, ni sé estar paradica, sin pensar sin oír en mi cerebro, maná-maná pa dudu dururu....y que siempre quise llamarme Pepa Pérez, tener un cuervo llamado Viriato y decir cuando más se me necesitara ...  Espita-gorgorita lo que se da no se quita, conviérteme en...Pepitaaa Pulgarcitaaaaa.

Creo que esto me lo tengo que tratar, sufro barriosesamitis aguda, cuánto daño madre, cuánto...

Cantamos en Babia.

16 de junio de 2011

Blanca y radiante.

Que tal embabiados,
Si sois capaces de mirar durante 15 segundos este tremendo brownie, y no saliváis, sinceramente me dais mucha envidia, porque yo me muero por pegarle un bocado....ReDios!!!, por qué engordan los dulces??

No sé por qué, pero los días que se supone que debían ser los más felices de mi vida, siempre han tenido un toque cutre. Por ejemplo, el día de mi primera comunión. Soy la segunda de tres hermanas, y con todo el dolor de mi corazón y de mi estilismo particular, tuve que heredar el vestido de mi hermana. Ese es un golpe difícil de encajar para una niña que soñaba con volantes y volantes de tul, rematados con bordados rosa y flores con purpurina, que otra cosa no, pero que sensillica he sido siempre, de pensamiento,  palabra, obra y omisión. Más incluso, cuando el vestido, me quedaba, que parecía que iba a explotar en , 3, 2, 1....

Ir al catecismo, no me creo ningún trauma, tengo un don, yo lo llamo mi CONVERTER particular, y es que puedo convertirme en piedra. Me quedo calladica, no me muevo, no molesto, no participo, pero en mi interior mantengo acalorados coloquios-debates; sí, mi cerebro, al más puro estilo Mª Tere Campos, plantea una pregunta, por ejemplo, al azar, .-Querido estómago amigo.-mi cerebro se quita las gafas que lleva del mismo color del vestido, o sea, rosica-órgano-interno, y se levanta, para darle profundidad a la cuestíón.-¿Tiene usted hambre?. Bueno, lo más granado y selecto de mi interior participa, tengo mi higado Mila X., que discute de forma impetuosa con mi páncreas V. Sandoval, que siempre está llorando. Tengo a mi intestino delgado Ángel Antonio que nunca está de acuerdo con mi intestino grueso Jorge Javier, chico, un batiburrillo visceral que ni te cuento...
Y mientras, la catequista nos pide que recemos el Credo, y yo, que siempre he sido muy selectiva con las cosas que tengo que memorizar, no me lo sé, PERO, desarrollé una técnica , que es, la articulación de la boca sin decir palabra, que es prodigiosa, cuando llegaba a la frase que me sabía, lo decía en voz alta "que fue concebido por obra y gracia...", vuelvo a callar, y mis labios a moverse de nuevo, mientras que en mi interior se debatía quién de los dos protagonistas de Galáctica era más guapo, si el rubio o el moreno... AMÉN.

Y llegó el gran día, y acompañada de mis dos grandes amigas, que tuvimos en común hasta el día de nuestra comunión, nos fuimos en comitiva hacia la parroquia.
He de reconocer, que iba un poco nerviosa, porque a mí me habían elegido para leer el Padre Nuestro, en el púlpito y con el MICRO, Dios mío de mi vida!, el micro, que no lo puedo explicar, pero el hecho de hablar por un micro me gusta más que una galletica de coco. Que yo he ido a la feria, y me quedaba loca observando al señor de la tómbola cuando gritaba .- Ona, Ona, señora se lleva la Chochona.- qué maestría, que derroche de voz, que talento, que micro más grande, (que si encima era de los que tenían pelotilla de esponja...me llegaba a erizar.)
Hasta que salí a leer, estuve toda la misa intentando descifrar que era lo que mi madre, por señales, me indicaba, subía las manos como si de un director de orquesta se tratara, y vocalizaba algo, que no podía comprender, y por eso, cada vez lo hacía más exagerado, y mi atención se perdía más .-Que no te entiendo.- vocalizaba yo, y mi madre seguía abriendo la boca de forma exagerada, y otra vez subía las manos.
Total, que cuando me quise dar cuenta, estaban esperándome para rezar el Padre Nuestro, la catequista de forma amable, como son ellas, me cogió del brazo con un fabuloso efecto, ya que por delante se veía un brazo-amable-que-dirige-a-la-empanada-a-leer y por detrás era un brazo inquisidor-reparte-galletas-pellizcador-de-empanada-que-todavía-no-ha-salido-a-rezar.
Lo leí bien, me quede satisfecha, le quise dar y le di, un tono SER O NO SER (Padre Nuestro, que estás en los cielos...)que me quedó muy dramático, pero bueno, la oración lo merecía...

Os estaréis preguntando que me señalaba mi madre con tanta insistencia, nada que no sea algo cutre en mi día, me senté sobre el aro de mi cancán, y esto hizo que me levantara la falda casi 90 grados para arriba...pero yo estaba converter en piedra, y debatiendo en mi interior  cómo sonaría mi voz, a lo  perrito piloto o a la muñeca chochona...

Nos perdemos en Babia.